Así habla Zaratustra a su corazón cuando el sol estaba en la mitad de su carrera; luego dirigió a las alturas una mirada interrogadoras, porque oía por encima de el grito penetrante de una ave. Y vio un águila que se cernía en los aires, trazando dilatados círculos y llevando una serpiente, que no parecía una presa, sino un amigo, porque iba enroscada a su cuello.
"¡Son mis animales!" -dijo Zaratustra, y se regocijo con toda su alma.
"El animal mas arrogante que hay bajo el sol y el animal mas astuto que hay bajo el sol han salido a explorar.
Querían descubrir si Zaratustra vive aun, ¿Vivo todavía de verás?
He encontrado mas peligro entre los hombres que entre los animales; peligrosas vías sigue Zaratustra. ¡Que mis animales me guíen!"
Después de decir esto, Zaratustra se acordó de las palabras del santo del bosque, suspiro y hablo así a su corazón:
"¡Sea yo más juicioso! Sea yo profundamente astuto como mi serpiente.
Pero pido lo imposible:¡ruego, pues, a mi altivez que acompañe siempre a mi prudencia!
Y si un día me abandona la prudencia- ¡ay! ¡se complace siempre en huir!- ¡puede al menos mi altivez volar con mi locura!
Así empezó el ocaso de Zaratustra.
Tres transformaciones del espíritu os menciono: de como el espíritu se trueca en camello, y el camello en león, y el león, finalmente, en niño.
Muchas cosas , pesadas hay para el espíritu, y de las mas pesadas.
¿Qué es pesado? (pregunta el espíritu solido) ; y se arrodilla como el camello y quiere que se le cargue bien,
¿Qué es lo mas pesado, héroes (pregunta el espíritu solido), a fin de echarlo sobre mi para que huelgue mi fuerza?
¿No es rebajarnos para que padezca nuestro orgullo?¿Dejar brillar nuestra locura para burlarnos de nuestra sensatez?
¿O bien, es separarnos de nuestra causa, cuando ella celebra su victoria?¿Escalar altos montes para tentar al tentador?
¿O es sustentarse con las bellotas y la hierba del conocimiento y padecer hambre en el alma por causa de la verdad?
¿O es estar enfermo y despedir a los consoladores. y trabar amistad con sordos que no oyen nunca lo que quieres?
¿O es zambullirse en agua sucia, cuando es el agua de la verdad, y no apartar de si a las frías ranas y los calientes sapos?
¿O es amar a los que me desprecian y tender la mano al fantasma cuando quiere asustarnos?
El espíritu solido echa sobre si todas esas cosas pesadísimas ; y a semejanza del camello, que corre cargado por el desierto, así corre el por su desierto.
Pero en el desierto mas solitario se cumple la segunda transformación: aquí el espíritu se torna león; quiere conquistar la libertad y ser amo de su propio desierto.
Busca aquí su ultimo amo: quiere ser enemigo suyo y de su ultimo dios; quiere luchar por la victoria con el gran dragón.
¿Cuál es el gran dragón que el espíritu no quiere llamar ya ni dios ni amo? "Tu debes", se llama el gran dragón. Pero el espíritu del león dice: "yo quiero".
El "tu debes" se halla apostado en su camino, como animal escamoso de áureo fulgor; y en cada una de sus escamas brilla en letras doradas: "¡Tú debes!".
Valores milenarios brillan en esas escamas, y el mas poderoso de todos, los dragones habla así: "En mi brilla todo el valor de las cosas".
"todos los valores han sido creados ya, y yo soy todos los valores creados. En adelante no debe existir el "¡yo quiero!". Así habla el dragón.
Hermanos míos, ¿que falta hace el león en el espíritu?¿No basta la bestia de carga, que abdica y venera?
Crear valores nuevos, eso no lo puede aun el león; pero crearse una libertad para la creación nueva, eso lo puede el poder del león.
Para crearse la libertad y un santo No, aun enfrente del deber; para eso, hermanos míos, hace falta el león.
Tomarse el derecho de crear nuevos valores es la mas terrible apropiación a los ojos de un espíritu solido y respetuoso. Eso, para el, es una verdadera rapiña y cosa propia de un animal rapaz.
Como lo mas santo amó en su día el "tú debes", y ahora a de ver ilusión y arbitrariedad aun en lo mas santo, para conquistar la libertad a expensas de su amor. Hace falta un león para esa fechoría.
Para decidme, hermanos, ¿Qué puede hacer el niño que no haya podido hacer el león?¿Para que falta que el fiero león se trueque el niño?
El niño es inocencia y olvido, un nuevo comenzar, un juego, una rueda que gira sobre si, un primer movimiento, una santa afirmación.
Sí: para el juego creación, hermanos míos, hace falta una santa afirmación: el espíritu quiere ahora su voluntad, el que ha perdido su mundo quiere ahora ganarse su mundo.
Tres transformación del espíritu os he mencionado: de como el espíritu se trocaba en camello, y el camello en león y el león, finalmente, en niño.
Así hablaba Zaratustra. Y a la sazón residía en la ciudad que se llamaba la "Vaca Pintoja".
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